Seguimos el modelo de Jesús: el crecimiento espiritual no es un evento aislado, sino un camino relacional, práctico y continuo. Te acompañamos paso a paso, desde tu primer encuentro con la fe hasta el despliegue de tu propósito.
Evangelizar · el Encuentro
Todo empieza en una iglesia en casa: un hogar que abre sus puertas para recibirte. Allí, con un mentor, vives el discipulado Conocer a Cristo, doce clases para descubrir el amor, la gracia y la identidad de Jesús, resolver tus dudas y romper prejuicios. Aquí dejas de ser un asistente y te conviertes en un creyente.
Discipulado Conocer a Cristo (12 clases)
Restaurar · el Reencuentro
No se puede construir un discipulado maduro sobre un corazón que sigue herido. Con el programa Vuelvo a Casa – Hay Esperanza experimentas sanidad interior, liberación y restauración familiar, y comprendes tu verdadera identidad como hijo de Dios. Lo vives en paralelo con tus discipulados, a tu ritmo.
Programa Vuelvo a Casa – Hay Esperanza
Discipular · el Bautismo
Con el corazón sano hay tierra fértil para la Palabra. Avanzas por los discipulados correlativos: Nacer en Cristo (los primeros pasos de la fe y el bautismo), Crecer en Cristo (oración, Palabra y ayuno), Madurar en Cristo (doctrina, vida en el Espíritu y dones) y Multiplicar a Cristo (herramientas para acompañar y liderar a otros).
Discipulados Nacer, Crecer, Madurar y Multiplicar
Enviar · el Ungimiento
El proceso de Jesús no terminaba en la enseñanza: terminaba en el envío. Al completar tu ruta, la iglesia celebra tu Acto de Ungimiento como líder y eliges tu Academia de Equipamiento para servir: Alabanza y Adoración, Servidores, Medios y Tecnología, Educación Cristiana o Intercesión.
Ungimiento + Academias de Equipamiento
¡Es un ciclo continuo! El que hoy es enviado, mañana sale a buscar a otros y los acompaña en sus primeros pasos de Conocer a Cristo.
El engranaje de la visión
Cada semana, en una sala de la ciudad, una iglesia en casa abre sus puertas: una hora de bienvenida, alabanza sencilla, una palabra práctica para la vida, oración por tus necesidades y un café para conocernos. Si llegas por primera vez, entiendes todo; si llevas un año, recibes palabra fresca.
Cuando quieras dar el siguiente paso, un líder de la casa te acompañará en tu discipulado Conocer a Cristo: en persona, en un pequeño grupo o por videollamada, en el horario que te sirva.