Hacer discípulos y obreros del Reino
Hacer de cada persona un creyente en Cristo; de cada creyente, un discípulo; y de cada discípulo, un obrero del Reino de Dios, restaurado, formado y enviado bajo el poder del Espíritu Santo.
Somos Ministerios Palabra de Gloria: personas restauradas por Jesús que acompañan a otras a conocerlo, sanar su historia y crecer con propósito.
Creemos que la verdadera espiritualidad nace de un corazón restaurado por Jesús. Por eso aquí no rechazamos a nadie por su pasado, sus errores o sus fracasos: te recibimos, porque fuimos llamados a restaurar.
Fuiste creado a imagen de Dios y, por medio de Jesucristo, puedes ser perdonado, restaurado y transformado. Ningún fracaso es definitivo: en Cristo hay nuevas oportunidades, sin importar cuál haya sido tu historia.
La restauración nos lleva a una vida de adoración —rendir la vida a Dios, honrarle y servirle con lo que somos y hacemos— y a ser instrumentos de restauración para otros. Cuando Dios restaura una vida, puede transformar una familia, una comunidad y una generación.
Hacer de cada persona un creyente en Cristo; de cada creyente, un discípulo; y de cada discípulo, un obrero del Reino de Dios, restaurado, formado y enviado bajo el poder del Espíritu Santo.
Consolidarnos como un ministerio comprometido con la predicación del Evangelio, la restauración de vidas y familias, la formación de discípulos y el envío de obreros a las naciones.
Expresan quiénes somos y reflejan el carácter de Cristo en lo cotidiano.
Ministerios Palabra de Gloria es una entidad religiosa sin ánimo de lucro con Personería Jurídica Especial N.º 0197 del 12 de febrero de 2018, otorgada por el Ministerio del Interior de la República de Colombia.