¿Quiénes Somos?

Ministerios Palabra de Gloria nació de una palabra que encendió propósito en medio del quebranto. Somos testimonio de que Dios restaura lo que parecía perdido y convierte lo imposible en evidencia de Su gloria.

En 2014, el Espíritu Santo reveló el nombre Palabra de Gloria, cuando nuestro Pastor Luisfer Mattos dio inicio a la Asociación Evangelística Palabra de Gloria. En 2018, esta visión tomó forma como Iglesia Cristiana Palabra de Gloria, y años mas tarde como Denominación Ministerios Palabra de Gloria.

Desde entonces proclamamos una Palabra que remueve velos, sana corazones y revela a Cristo con poder y verdad. Porque mirándolo a Él, somos transformados de gloria en gloria por el Espíritu del Señor» (2 Corintios 3:7–18)

🌿 Nuestro ADN: La Restauración

Somos una casa que restaura al caído, un refugio de gracia para el que regresa arrepentido, un lugar donde la gloria de Dios levanta y transforma lo que el dolor y el pecado derribó; porque creemos en los nuevos comienzos.

Creemos firmemente que la restauración es evidencia del poder de Dios, porque donde Él toca, revive; donde habla, ilumina; donde sana, envía.
Cada vida restaurada, cada ministro levantado y cada familia sanada son un testimonio vivo de Su gracia y de Su gloria manifestada.
Nuestro llamado no se detiene en reunir personas: queremos ver hijos transformados, afirmados y posicionados en su propósito. Por eso somos un ministerio que abraza, sana, edifica y activa propósitos eternos.

👣 Nuestra Misión es...

Hacer de cada persona un creyente en Dios, de cada creyente un discípulo de Cristo, y de cada discípulo un obrero del Reino, capacitado, restaurado y enviado bajo el poder del Espíritu Santo.

⛓ Nuestra misión se sostiene en cuatro columnas:

✝️ Evangelizar: Proclamamos el mensaje de salvación.
💔 Restaurar: Sanamos al herido y levantamos al caído.
📚 Discipular: Con fundamento bíblico y madurez espiritual.
🌏 Enviar: Obreros maduros y llenos del Espíritu Santo.

Existimos para levantar vidas, afirmar identidad, formar carácter y activar propósito eterno en esta generación.

🎯 Nuestra Visión es...

Nuestra Visión es ver vidas y familias restauradas por la gracia de Cristo; discipular creyentes con carácter, revelación y fundamento bíblico; y enviar ministros maduros y llenos del Espíritu Santo.

🔥 Lo que visualizamos:

Anhelamos ver una generación apasionada por Jesús, transformada por Su gracia y encendida con un fuego que no se apaga, viviendo, anunciando y extendiendo el Reino de Dios en la tierra.

Nuestra visión se resume en una misión continua: Evangelizar, restaurar, discipular y enviar hasta que Cristo sea conocido, honrado y celebrado en todas las naciones.

❤️ Nuestros Valores

Nuestros valores expresan quiénes somos, cómo caminamos y hacia dónde avanzamos en Cristo. En ellos se sostiene nuestra cultura espiritual, nuestro servicio y nuestro propósito: restaurar, discipular y enviar para la gloria de Dios.

Caminamos bajo la gracia de Dios, recibiendo y extendiendo amor, perdón y misericordia, entendiendo que todos estamos en proceso de transformación.

Vivimos con un corazón sincero y una vida coherente, permitiendo que Cristo transforme nuestro interior y se refleje en nuestras decisiones y conductas.

Reconocemos nuestra necesidad constante de Dios y de los demás, manteniendo una actitud enseñable, dispuesta a recibir corrección y crecimiento.

Cultivamos relaciones fraternas sanas, caracterizadas por el cuidado, la cercanía y la edificación mutua dentro del cuerpo de Cristo.

Servimos con un corazón dispuesto y compasivo, entendiendo el ministerio como una oportunidad para amar, acompañar y edificar a otros.

Honramos las relaciones, los procesos y la visión que Dios nos ha confiado, permaneciendo fieles en amor, respeto y compromiso mutuo.

Caminamos juntos como un solo cuerpo, valorando la diversidad y resolviendo las diferencias con amor, respeto y espíritu de reconciliación.

Permitimos que el amor de Dios sea la motivación principal de todo lo que hacemos, reflejándolo en nuestras palabras, actitudes y acciones.

Permanecemos firmes y constantes en nuestro caminar con Dios, en los compromisos adquiridos y en los procesos que Él está formando en nosotros.

Honramos a Dios dando lo mejor de nosotros, sirviendo con responsabilidad, diligencia y cuidado, aun en medio de nuestros procesos personales.

Promovemos relaciones basadas en la verdad y la apertura, donde podemos compartir nuestras luchas y debilidades con libertad, sin temor al juicio, caminando juntos hacia la sanidad y la restauración.

Buscamos una vida apartada para Dios, no desde la perfección, sino desde un deseo sincero de agradarle, permitiendo que Él transforme nuestro carácter día a día.